Agresión, conductas disruptivas e intervención farmacológica en TEA.

racimo funcional

Sin ánimo de polemizar más de lo necesario, el Trastorno de Espectro Autista, teniendo una base genética, teniendo un origen biológico evidente, no tiene un tratamiento médico, farmacológico. Su etiología aún no está clara. Lo tendrá cierta sintomatología asociada, pero es obvio que no hay indicaciones específicas. A la luz de lo que contrastamos  en los Centros, no deben ser tratadas y menos en etapas iniciales desde esa perspectiva: estereotipias; problemas de atención, hiperactividad asociada; episódicos procesos iniciales de agresión. Deberían tener un tratamiento pura y duramente educacional, me remito a quien desde la perspectiva médica así siempre lo ha señalado, el Doctor Ángel Díez Cuervo[1].

La falsa interpretación de lo que tienen y cierta desesperación por la extrema sintomatología, aduciendo problemas neurológicos o patología psiquiátrica, nos llevarán a derivarles quizás a tratamientos farmacológicos. Sin convicción alguna por los programas de intervención educacionales no se puede intentar con decisión un tratamiento educacional. En todo ese argumentario pesa largamente una evolución que ha podido ser tristemente paradójica: un proceso muchas veces absolutamente normal hasta los doce/ dieciséis meses con una franca, clara, rápida e inconcebible involución…. Ya creímos que todo era común, normal, ordinario, feliz y cuando estamos con esa certeza, se torna todo en inconcebible sorpresa. Vemos que algo se rompe y tradicionalmente eso es neurología, psiquiatría…. Pero no en este caso, aquí no es así.

Hay que ver bien, en cualquier caso, cuál es la intervención farmacológica y su cual su influencia……………..  [2] Si se  proporcionan potentes fármacos que les llevan a ese estado de complacencia extrema, a un pequeño paraíso artificial de autocomplacencia, se resuelven en falso los problemas básicos; se incrementa la natural tendencia al aislamiento. Tranquilizantes mayores, neurolépticos etc.…… irrumpirán _muy especialmente sí son prescritos de forma temprana además_ en el acceso al conocimiento que tienen del mundo exterior, al que tan difícilmente acceden, incrementando exponencialmente esas dificultades tan características y propias que hay que combatir extraordinariamente y que paradójicamente potenciarán las conductas que se quieren extinguir.  Es como propiciar la profecía autocumplida de la que se huye. Acabar interrogándose por lo del huevo o la gallina. Alternativamente a esto, a más conocimiento y control tienen del universo en derredor, mayor interacción con los otros, a más compartan referentes con ellos, menores serán esas conductas y esas dificultades. Son dos posiciones un tanto opuestas……. Los efectos muy claros y distantes.

Si luego alteramos dosis en cuanto nos culpabilizamos…..  Vemos cuán  difícil será salir del…. círculo. Porque cuando veamos que están tranquilos, serenos, iremos equivocadamente a sustituirlos a retirarlos…….. y no será posible, en ningún caso. Como no se sale de cualquier fuerte adicción…. menos en su caso, sin poder asirse a cualquier tipo de referencia racional.

En la pescadilla que se muerde la cola, estereotipias, autoagresiones  y demás conductas disruptivas _ toda la sintomatología que contienen los fármacos_ se incrementarán extraordinariamente, aparecerán multiplicadas quizás como fórmula que sostiene la dosis de endorfinas, péptidos, dopaminas………  que ya no se proporcionan externamente. Y será ya solo la búsqueda de esa satisfacción lo que lo centre todo.

 Es verdad que en este punto ya todo es muy complejo. Debemos intentarlo de todas formas……  Entendámonos no se puede esto mantener hasta el infinito. Hay situaciones que requieren definitivamente de ese tipo de intervención. Incluso de institucionalización…

Pero en las etapas iniciales, en los procesos educacionales en cualquier ámbito estaremos en la buena dirección, no respondiendo a esas demandas, dispuestos a aguantar una extraordinaria perreta, a explicarlo así en el entorno, y a reiterarlo cuidadosamente cada vez que se presente la conducta. No dotándolas de significado, entendiendo que hay que proceder así con visión de futuro.

Y no solo es significado también es en parte esa pulsión, esa obsesión propioceptiva, esa percepción alterada, esa búsqueda de sobreestimulación.  De ahí la necesidad de, establecer/crear patrones de relajación, de ordenar espacios donde puedan trabajar esto sistemáticamente hasta que la conducta perfectamente integrada se transfiera.

A veces sobreinterpretamos, no nos podemos liberar de nuestros referentes, agresión y defensa del espacio propio, de la propia razón, creo sencillamente que es muy posible que en esas acepciones no debamos explorar en demasía. Parecen construcciones complejas que requieren demasiado interés por el complejo universo social.   Quizás solo como reacción defensiva directa podamos entenderlo, como una manifestación de la aversión por algo….


[1]  Psiquiatra, Neurólogo, asesor de APNA,…….  http://ouad.unizar.es/doc/CurriculongelDiezCuervo.pdf

[2]  Ángel Díez Cuervo * Tratamiento farmacológico del trastorno autista / Angel Díez-Cuervo (p. 347) EL TRATAMIENTO DEL AUTISMO: nuevas perspectivas   Riviére, Ángel; Martos, Juan (Comp.)   Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 1997 

4 comentarios en “Agresión, conductas disruptivas e intervención farmacológica en TEA.

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